La sentencia del caso Marita Verón es una vergüenza que ofende a todo el pueblo argentinoLa sentencia de la Justicia de Tucumán que absolvió a todos los imputados en el juicio por el secuestro y desaparición de Marita Verón ofende a todo el pueblo argentino. Constituye un gravísimo precedente de impunidad y representa una negación de un flagelo tan denigrante para la sociedad, que afecta en espe
cial a las mujeres. Es un agravio contra el Estado de Derecho y la plena vigencia de los Derechos Humanos.
Hoy, la problemática de los derechos de la Mujer, en todos sus órdenes, ya sea desde la violencia de género hasta situaciones especialmente denigrantes como la trata de personas, forman parte central en la agenda de reclamos sociales por la ampliación de derechos. Resulta indignante contemplar como se consuma la impunidad y ver que un crimen aberrante como el de Marita Verón continua sin sanción.
Temáticas como las que están en juego en estos casos requieren del compromiso y participación activa de todos los poderes del Estado y la sociedad civil. No deja de sorprenderme la indiferencia de los jueces en este caso, marchando en sentido totalmente opuesto a las demandas de justicia del pueblo ante tremenda violación de los derechos humanos más esenciales. Sin una Justicia que enfrente seriamente este problema, en coordinación con el poder político, la policía y organismos de seguridad no se podrá avanzar efectivamente contra la trata de personas.
En la provincia tenemos avances en la materia, aunque sabemos que aún hay mucho por hacer. Existe hoy una política contra la trata de personas desplegada en la provincia y la Justicia Federal la ha condenado, enviando a la cárcel a los culpables de estos siniestros crímenes. En el mismo sentido podemos referirnos a los avances en la lucha contra la violencia de género.
Acerca del fallo, me llamó la atención la especial valoración de los testigos del juicio que hizo el tribunal, desoyendo sobrados testimonios contra los acusados sin manifestar claramente las razones por las cuales no mensuró a los mismos como pruebas. Esta sentencia es una vergüenza nacional que ha tenido repercusiones muy negativas en todo el mundo. En este hecho se manifiesta claramente que existe un verdadero abismo entre estos funcionarios de la Justicia tucumana y las demandas del pueblo.
Quiero destacar, por último, el enorme coraje de Susana Trimarco para enfrentar una lucha ante la adversidad. Sin dudas, es un verdadero ejemplo para toda la sociedad argentina
Hoy, la problemática de los derechos de la Mujer, en todos sus órdenes, ya sea desde la violencia de género hasta situaciones especialmente denigrantes como la trata de personas, forman parte central en la agenda de reclamos sociales por la ampliación de derechos. Resulta indignante contemplar como se consuma la impunidad y ver que un crimen aberrante como el de Marita Verón continua sin sanción.
Temáticas como las que están en juego en estos casos requieren del compromiso y participación activa de todos los poderes del Estado y la sociedad civil. No deja de sorprenderme la indiferencia de los jueces en este caso, marchando en sentido totalmente opuesto a las demandas de justicia del pueblo ante tremenda violación de los derechos humanos más esenciales. Sin una Justicia que enfrente seriamente este problema, en coordinación con el poder político, la policía y organismos de seguridad no se podrá avanzar efectivamente contra la trata de personas.
En la provincia tenemos avances en la materia, aunque sabemos que aún hay mucho por hacer. Existe hoy una política contra la trata de personas desplegada en la provincia y la Justicia Federal la ha condenado, enviando a la cárcel a los culpables de estos siniestros crímenes. En el mismo sentido podemos referirnos a los avances en la lucha contra la violencia de género.
Acerca del fallo, me llamó la atención la especial valoración de los testigos del juicio que hizo el tribunal, desoyendo sobrados testimonios contra los acusados sin manifestar claramente las razones por las cuales no mensuró a los mismos como pruebas. Esta sentencia es una vergüenza nacional que ha tenido repercusiones muy negativas en todo el mundo. En este hecho se manifiesta claramente que existe un verdadero abismo entre estos funcionarios de la Justicia tucumana y las demandas del pueblo.
Quiero destacar, por último, el enorme coraje de Susana Trimarco para enfrentar una lucha ante la adversidad. Sin dudas, es un verdadero ejemplo para toda la sociedad argentina
No hay comentarios:
Publicar un comentario